Implantación · Red de bibliotecas universitarias
Una misma experiencia Finder en cuatro bibliotecas de campus.
La Universidad Rey Juan Carlos reúne cinco bibliotecas de campus en una sola Biblioteca Universitaria. Finder funciona hoy en cuatro de ellas, con la misma experiencia de localización en cada una y una sola gestión detrás.
- Institución
- Universidad Rey Juan Carlos
- Red
- Cinco bibliotecas de campus en una Biblioteca Universitaria
- Finder en
- Alcorcón, Fuenlabrada, Madrid-Vicálvaro y Móstoles
- Catálogo
- Alma y Primo (Ex Libris)
- Consorcio
- Consorcio Madroño
- Horario
- De lunes a viernes, de 9:00 a 20:30
Cinco bibliotecas, un solo servicio.
Las bibliotecas de Alcorcón, Aranjuez, Fuenlabrada, Madrid-Vicálvaro y Móstoles forman una única Biblioteca Universitaria: un catálogo, una normativa y un carné para todas. Eso plantea un problema que no tiene una biblioteca sola. Un usuario que encuentra un ejemplar no solo necesita saber en qué estantería está, sino en qué edificio, y las cinco bibliotecas tienen plantas distintas y colecciones distintas.
Finder está implantado en cuatro de las cinco. Cada una tiene su propio plano y sus propias zonas en el entorno de gestión, y todas comparten la misma experiencia: el mismo recorrido desde un resultado del catálogo hasta el punto de la planta donde está el material.
Sobre el catálogo que la biblioteca ya utiliza.
La Biblioteca Universitaria de la URJC trabaja con Alma y Primo, y participa en los grupos de trabajo del Consorcio Madroño. Finder no sustituye a ninguno de los dos: lee la ubicación y la signatura que el registro ya tiene y añade la vista de localización al lado del resultado. Es la misma integración que en la Biblioteca de Humanidades de la Universidad Autónoma de Madrid, sobre el mismo entorno de catálogo.
Una red se gestiona desde un solo lugar.
Los planos, las zonas, los idiomas, los contenidos de cada pantalla y los permisos del equipo se gestionan desde el entorno de gestión de Finder, por biblioteca y para toda la red. Cuando una colección se reorganiza, se redibujan las zonas de esa biblioteca y el catálogo no se toca.
Qué cambia en el día a día.
Finder no añade una herramienta más que aprender. La función aparece dentro del catálogo que estudiantes y personal ya usan a diario, y desde ahí lleva hasta el ejemplar.
- Quien busca se orienta entre los distintos campus, y dentro de cada biblioteca, sin tener que preguntar.
- Más autonomía: la ubicación y la ruta están donde ya se estaba buscando.
- Menos presión en el mostrador para las preguntas de dónde está esto.
- Ese tiempo del equipo queda para las tareas de mayor valor añadido.
Descubra cómo puede funcionar Finder en su red de bibliotecas.
Cuéntenos cuántas sedes tiene, cómo son sus colecciones y con qué catálogo trabaja. Le mostraremos Finder en funcionamiento y prepararemos una propuesta ajustada a su red.